Consumido y doblado como un cigarro en un cenicero, me levanto y me pregunto que carajos he hecho. !Que dolor de cabeza! Tengo sed, pero que pereza tengo para ir a buscar algún remedio que me ayude a eliminar esto que siento. No lo pienso, y me quedo dando vueltas en mi cama inundada de olores de ayer de los que solo tengo un vago recuerdo, pero mientras más despierto más recuerdo, y me pregunto: ¿Que carajos hice? No importa, culparé a quien siempre culpo, a ese al que le tenia muchas ganas ayer y de quien tomé lo que sin duda tomaré hoy.
viernes, 19 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario